Empezaron Ziudad porque querían que un ayuntamiento se replanteara la colocación de unos maceteros. Ahora Germán Domínguez e Iban Borràs pretenden que desde Santiago de Chile hasta Barcelona la voz de los ciudadanos se oiga en los gobiernos de sus localidades.

Germán Domínguez e Iban Borràs crearon Ziudad como un servicio para fomentar la participación ciudadana.
Pregunta.— ¿Cómo surge la idea de este servicio?
Germán Domínguez.— Nació a partir de ver los problemas de la ciudad. En el punto que se me ocurrió la idea el Ayuntamiento de Castellón estaba planeando colocar 3.000 maceteros horribles, bajitos, que eliminaban muchas plazas de aparcamiento que hacían falta, y el que iba a aparcar no los veía y chocaba con ellos o se rayaba el coche. Entonces la pregunta era ¿y esto para qué? ¿qué sentido tiene que estén colocados? ¿qué beneficio tienen? Porque para los ciudadanos, no. ¿Por qué no preparamos una página web donde se puedan reunir este tipo de quejas, preguntas, o señalar también desperfectos urbanos? Que los podamos colocar de forma visible y que la gente se pueda sumar y los hagamos llegar al Ayuntamiento dándole la posibilidad de responder públicamente a esas demandas ciudadanas. Y ese fue el motivo que me empujó a crear Ziudad, que entonces se llamaba Pídeselo al Alcalde. Estaban organizando en esas fechas el evento iWeekend, en su primera edición, y uno de los organizadores, Pep Gómez, me convenció para asistir. Fui, presenté la idea y la eligieron ganadora. De forma que durante ese fin de semana se convirtió en Ziudad.
P.— ¿Qué pasó durante ese encuentro?
Iban Borràs.— En el evento emprendedor iWeekend, a partir de la idea ganadora de Germán, Pídeselo al Alcalde, generamos todo un proyecto que derivó en Ziudad. En él intervino gente para crear el modelo de negocio, publicistas, diseñadores, yo estaba en la parte de diseño y maquetación de la interface, y un equipo de programadores que prepararon el modelo de prueba.
Luego Germán se tomó unas semanas de tiempo para elegir las personas que él creía que podían aportar al proyecto para llevarlo a la luz. Me llamó diciendo que nos tomáramos un café y junto a Esteban Rodrigo nos comentó que quería que formáramos parte del equipo inicial de Ziudad para ver si podíamos preparar una web real a partir de ese modelo y lanzarla a ver qué pasaba.
P.— ¿Cómo fue el arranque?
G.D.— Una vez abrimos Ziudad lo primero que se encuentra es una página con cero datos, cero usuarios. Ese momento inicial de un proyecto de este estilo siempre da un poco de miedo pero entre toda la gente que participó en el iWeekend del que nació Ziudad, más los conocidos y personas interesadas, empezaron a registrarse y crear esas incidencias de cosas que están saliendo en su ciudad o barrio que no les gustaban y creían que podían ser mejorables. Y así empezaron a salir las primeras ideas. Nosotros esperábamos que esas ideas alcanzaran un mínimo de apoyos, que establecimos en cinco para seleccionar aquello que realmente interesara a los ciudadanos, y hacérselo llegar a los ayuntamientos. Y entonces cuando esos primeros zumbidos alcanzaron los apoyos los hicimos llegar a los e-mails de alcaldía o de la concejalía de participación ciudadana.
P.— ¿Cuáles fueron las primeras reacciones institucionales?
G.D.— En el apartado institucional hemos tenido de todo, desde ayuntamientos que nos han apoyado desde el primer día, como el de Castellón que hasta se ofrecieron a grabar un vídeo con Canal 9 en el que el teniente de alcalde de modernización Juan José Pérez Macián mostraba su apoyo a la iniciativa; a otros ayuntamientos que ven la participación ciudadana como un problema. Aunque de cara al exterior uno hable de ello y se les llena la boca diciendo que apoyan y que dan una imagen de apertura y transparencia, la realidad es la contraria. Solo tienes que ver su página web sobre temas de quejas, ideas, sugerencias y demás. Verás que te piden nombre, apellidos, DNI… casi diría que te piden hasta la matrícula de tu coche [risas]. Y te ponen un montón de trabas para expresarte como el número de caracteres que puedes emplear o que lo tengas que presentar con certificado electrónico. Sin embargo hay otros, y el último es el de Barcelona, en el que el propio alcalde ha mostrado su disposición a facilitar la tarea de comunicar los zumbidos que envían los ciudadanos a través de Ziudad para que el Ayuntamiento pueda resolverlos de forma más ágil.
P.— ¿Cómo llegó la expansión internacional?
G.D.— Contactaba gente de otros países que nos decía que les gustaba la iniciativa, ¿por qué no puedo en La Paz o Santiago meter zumbidos para mi ayuntamiento? Y la problemática técnica era prácticamente nula. Creo que el punto fundamental es que en ningún momento nos planteamos abrir Ziudad fuera de España, sino que fue una cosa que nos vino por sí sola. Ahora estamos en Chile, a punto de abrir en México y con solicitudes para hacerlo en Argentina, Bolivia, Ecuador y Colombia.
I.B.— Sí, lo bueno que tiene Ziudad es que se puede escalar con mucha facilidad, lo podemos abrir en diferentes ciudades del mundo y podemos generar administradores en cada país para que lo puedan mantener. Incluso tenemos algo curioso que tuvimos que hacer con Chile es una variante del español de allí para los nombres de las calles, plazas e instituciones porque todo es diferente. Y no supuso ningún problema. En Chile, que pronto hace un año que está funcionando, los resultados finales han sido muy buenos.

Con la app de Ziudad se pueden recoger al momento las inquietudes de los vecinos sobre su localidad.
P.— Y ahora están presentando la aplicación móvil, ¿cómo nace?
I.B.— Nace de una necesidad básica, vas por la calle y te encuentras con algo que quieres solucionar, y quieres tirar una fotografía y publicarlo ya. Los smartphone te permiten hacerlo y gracias al sistema de aplicaciones móviles podemos hacer que se publiquen automáticamente en la web. Por eso le hemos dado mucha importancia a la aplicación móvil y en muy pocos meses hemos hecho la versión 1.0. Ahora solo para Android y pronto para iOS y Windows Phone. Creemos que le dará mucha potencialidad a la web en la creación de zumbidos.
P.— ¿Cómo se integra Ziudad con el funcionamiento de un ayuntamiento?
G.D.— La forma que tiene un ayuntamiento de integrarse con Ziudad puede ser variada: la más sencilla sería a través del mail de la concejalía de participación ciudadana, luego mediante lo que es el plug-in social o la caja de zumbidos, que es personalizable, y lo pueden usar tanto consistorios como particulares, asociaciones… Es una caja como la de Facebook o Twitter en que aparecen tus zumbidos, los de tu ciudad, todos, o los de una temática en concreto, como puede ser accesibilidad, que hay páginas que usan esa versión… Luego hay una panel de administración que los gobiernos locales pueden utilizar para responder o consultar los zumbidos de forma sencilla. Estos también tienen en la web su propia página que se puede personalizar con imagen corporativa propia o una panorámica de 360º como tiene el de Morella y la posibilidad de añadir un módulo de democracia participativa que permite que se saquen consultas ciudadanas de forma que sean los propios vecinos quienes digan si están a favor o en contra de una iniciativa. Los concejales pueden apoyar o rechazar y argumentar el porqué y los ciudadanos usando certificado electrónico usando el DNI o el Clauer como es en el caso de la Comunidad Valenciana para autenticarse como ciudadanos y votar a favor o en contra de esa iniciativa.
P.— ¿Cuáles son los planes de futuro?
I.B.— Después del verano vamos a lanzar toda una serie de servicios para asociaciones y entidades siguiendo la filosofía de zumbidos y otros elementos más. Nuestra idea es facilitar la vida y abaratar los costes de gestión a las asociaciones. Dentro de esas características especiales queremos potenciar votaciones, la generación de contenidos que se puedan descargar los usuarios, elección de iniciativas y potenciar la agenda cultural de la asociación dentro de su área de influencia.