Julián Saldarriaga es guitarra y voz de Love of Lesbian, grupo al que se incorporó en 2005 con el álbum Maniobras de escapismo, aunque colaboraba con ellos en directo desde sus inicios. Ahora, que están de gira con La noche eterna. Los días no vividos, cuenta cómo es la relación con el fan 2.0.

P.– ¿Y en tiempos de crisis no teníais miedo de sacar un doble CD?
R.– El origen del disco no era uno doble pero a medida que íbamos recopilando las canciones que teníamos en común, vimos que teníamos 22 y se nos hacía una ardua tarea eliminar más de la mitad de los temas. Como con 1999 estuvimos dos años de gira, nos parecía mucho tiempo para [estar tocando] nueve canciones. Sabíamos que la gira iba a ser larga y queríamos dosificar las canciones. Nos piden mucho que cantemos temas como Wio, antenas y pijamas pero no lo hacemos para dar una vida más larga.

P.–  Antes comentabas que el fan te lleva y controla. ¿Cómo es la relación con los seguidores?
R.– Hay que verlo todo con perspectiva y con distancia. El contacto directo con ellos es una arma de doble filo. Nosotros mismos siempre contestamos los correos y el Twitter y el Facebook. Aunque hay veces, con la avalancha que ha crecido, que hay cosas que se quedan en el tintero. En ese contacto directo a veces hacen que se tomen licencias que tienes que frenar. Te piden que dediques canciones y eso haría que tu concierto se convirtiera en un programa de radio.
Al terminar el concierto nos dicen si muy bien o muy mal porque no has tocado Marlene, por ejemplo. Y nosotros el repertorio lo elegimos según el día, que creo que es una suerte y es una decisión muy propia. Y es bonita esa cantidad de mensajes y de comunicación pero hay que establecer una freno. Santi [Balmes, vocalista] se ha quitado del Twitter y del Facebook. Hay gente que empieza con mucho cariño y se dirige a ti bien pero otros se dirigen a hacer daño. Con él se han cebado en su persona, y él es un tipo con familia, mujer e hijos. Últimamente se le estaba haciendo muy duro. Hay que saber dosificar esa relación grupo y fieles.

P.–  Se ha llevado al extremo esa relación amor/odio.
R.– Cuando te conoce poca gente, te llaman y te dicen poca cosa, pero cuando hay tanta gente y sobre todo en los últimos años… Sales en prensa y radio y esto es algo que pasa mucho en el país: mucha gente odia Love of Lesbian y nunca te han oído, simplemente por ser un hater.  Y pasa mucho. Si a tu vecino le gusta Supersubmarina, por ejemplo, a ti no te gusta porque le odias. Santi se vio atacado personalmente y al principio te ríes pero cuando llevan mucho tiempo con ese ataque personal prefieres ni leerlo ni verlo. Ahora mismo desde el anonimato, es muy fácil atacar a alguien. Antes era más complicado escribir una carta, cogerla y enviarla, ahora todo es más fácil, todos pueden. Pero no hay que quejarse.