Un grupo nacido del departamento de automoción de un instituto de Alcoi ha conseguido hacerse un nombre entre las escuelas europeas dedicadas a la búsqueda de un vehículo más ecológico.
Eco Dimoni es el nombre de esta agrupación que desde 2005 se ha dedicado a la construcción de prototipos de vehículos que consiguen una mayor eficiencia en el consumo o están propulsados gracias a energías alternativas. El ciclo formativo de automoción del Instituto Cotes Baixes es el responsable de éxitos en carreras como la Shell Eco Marathon que se ha disputado en Francia, Alemania y Holanda.
Pero Enrique García, coordinador de este proyecto destaca por encima de todos los premios y resultados obtenidos, que «la finalidad de estas competiciones es intercambiar conocimientos con otros estudiantes y profesores de Europa».
Con esa humildad, García reconoce que se embarcaron en este mundo sin tener prácticamente conocimientos y con la idea de tomarlo como un reto con el que formarse ellos como profesores y estimular el estudio a sus alumnos.
La chispa surgió en unas jornadas de la Universitat Politècnica de València donde se exponía su proyecto para la Eco Marathon y animaban a los institutos a presentarse. El fuego prendió y en 2007 corrió el primer prototipo del Eco Dimoni en Francia, un modelo que tuvieron que presentar en dos meses debidos a unos contratiempos inesperados y por el que otras universidades les felicitaron. Aquel primer coche fue hecho con un presupuesto «casi cero» y tenía un motor de gasolina de 35 centímetros cúbicos similar al de una motosierra, que mejoraron añadiendo un arranque eléctrico, pero los elogios de los compañeros y los resultados obtenidos en la carrera les animaron a continuar.

En el maratón de vehículos ecológicos de Nogaro, Francia, consiguieron el segundo premio en la categoría solar.
Poco a poco, y con la ayuda de empresas locales que fueron sumándose, la situación cambió. Podían comprar mejores motores, construir sus propias estructuras, primero de fibra de vidrio y luego de carbono, dejar el acero para usar aluminio, e incluso fabricarse sus piezas con precisión láser. Un largo proceso en el que han ido aprendiendo nuevas técnicas de la mano de empresas que han querido aportar sus conocimientos y materiales.
«A cada paso íbamos mejorando, aprendiendo y sumando apoyos», recuerda García. Con esa filosofía han batido récords de España y conseguido vehículos que son capaces de recorrer 787 kilómetros con un litro de gasolina. Ahora están preparando el Dimoni 3.0, un modelo en el que tienen depositada una gran confianza «porque no hay otro como este en la Eco Marathon».
